Baños Verdes
27 febrero, 2017
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Aromas, plantas y flores para el cuidado de las mamás y los bebés

El cuidado de las madres y sus bebés desde una visión integral (física, emocional, mental y espiritual), requiere el deseo y compromiso con cuidarnos, tratarnos bien y nutrirnos. Mantener ese compromiso es estar alerta y consciente sobre lo que pensamos, decimos y hacemos en ese período de grandes cambios que es el embarazo.  Los cambios son físicos, hormonales y emocionales.  Todos son fuente de estrés, por ende buscamos un ambiente interno y externo que nos balancee y nos llene de paciencia, bienestar, alegría y salud.

Las plantas medicinales un recurso para el cuidado, la nutrición y el balance integral

Las plantas medicinales y aromáticas pueden servir de apoyo en ese proceso consciente de sentirnos, hacernos  y  vernos estar bien.  Las experiencias y conocimientos que presentamos  provienen de varias fuentes: mujeres embarazadas, madres, comadronas, herbólogas, y textos de plantas medicinales de PR .  Las etapas que se describen incluyen el período prenatal, el parto y el postparto. Durante estas etapas, es necesario atender molestias, relajarnos, cuidar la piel, alimentarnos sabiamente, hacer ejercicio y lograr estados de bienestar general.  Las plantas medicinales y aromáticas y sus preparados como infusiones en agua (tés y baños) o aceites (aceites botánicos) pueden servir para tratar las molestias más comunes como: las náuseas y vómitos en la mañana, el dolor de espalda, el estreñimiento, las hemorroides y venas varicosas, la flatulencia o gases intestinales,  la hinchazón o edema de pies y manos, para aliviar estados de ansiedad, nostalgia y depresión y para balancear nuestra alimentación.  Algunas plantas no se pueden usar durante el embarazo ya que son emenagogos, esto es, inducen el parto o son abortivas.  Estas son el poleo y la ruda. Durante la recuperación post-parto, sin embargo son excelentes aliadas para aliviar dolores y tonificar los músculos de la matriz. Otras plantas como el romero, el jengibre y la menta no se deben utilizar durante los primeros tres meses de embarazo.

Las plantas y aceites de plantas que recomendamos para el cuidado pre-natal en baños, masajes, para aromatizar el ambiente y en la preparación de tés son: el geranio, la manzanilla, las rosas, el limón o el limoncillo, la sábila, el jengibre, el anís estrellado, el ginseng, la lavanda  y la menta.

Para náuseas, malestar matutino y vómitos recomendamos menta, jengibre y el limón.  Se colocan 5-6 gotas de aceite de menta en un algodón  debajo de la almohada por tres días consecutivos  para eliminar la “mala barriga” de la mañana.  También puede comer semillas de girasol.   Para tratar los vómitos se pueden preparar tés de jengibre, limón o menta.  Para el dolor de espalda se pueden usar durante todo el embarazo aceites de rosa, geranio, manzanilla y lavanda  en masajes de la espalda baja. La participación de la pareja en este masaje diario lo hace más especial y significativo.  El estreñimiento puede estar causado por la baja calidad de los alimentos que ingerimos, los cambios hormonales, la reducción en el ejercicio y la presión sobre el sistema digestivo.  Debe evitarse para no acumular toxinas en el cuerpo.  Durante el período pre-natal debe evitarse el uso de laxantes. En su lugar se pueden ingerir vegetales crudos (broccoli y la col) o frutas secas (higos y ciruelas) que son laxantes naturales.  Para prevenir el estreñimiento recomendamos aceites de manzanilla, lavanda y jengibre en baños.  El aceite de jengibre es un excelente limpiador intestinal. Puede  usar 15 gotas de aceite botánico de jengibre para  sobar el abdomen en movimientos circulares hacia la derecha comenzando por el área púbica y terminando debajo de los senos. Para tratar el estreñimiento también puede preparar tés de jengibre. Para las hemorroides y venas varicosas recomendamos en aplicaciones externas,  los aceites botánicos de geranio y romero, la crema de manzanilla, el barro verde, el agua de hammamelis que son emolientes y astringentes y el jugo de sábila.  Ambas condiciones se deben a venas dilatadas y se pueden tratar y cuidar de la misma manera.  Las hemorroides pueden surgir como resultado del estreñimiento.  Las venas varicosas por el aumento de peso y presión en las piernas. Para aliviar las venas varicosas es recomendable elevar las piernas con la mayor frecuencia posible. Por lo menos 10 min al día, colocando una almohadilla en la espalda baja y en la base del cuello.  Durante ese tiempo es sano meditar en el bienestar del bebé.  El ejercicio aunque sea estacionario también es beneficioso. Se recomienda aplicar una mezcla de tres partes de aceite botánico de geranio y una parte de aceite de romero  con golpes suaves comenzando en el tobillo y terminando en la cadera.  La mezcla calma, además, la actividad mental aliviando dudas y ansiedades.  También puede preparar un baño para los pies con la mezcla de geranio y romero y añadirle 2 gotas de aceite esencial de lavanda. Además, puede usar jugo de sábila, barro verde o agua hamamelis externamente,  aplicándolo en las piernas desde el tobillo hacia arriba y dejando que se seque por varios minutos.  Para las hemorroides puede aplicar crema de manzanilla en el área anal.  Esto alivia los síntomas y tiene efecto preventivo.  Los gases estomacales además de ser incómodos, pueden causar palpitaciones y “ahogos”.  Usualmente son un problema funcional, es decir, no está relacionado con enfermedades y, durante el embarazo puede deberse a que se aspira aire al comer rápidamente o al hacer ejercicio.  Cuidar la alimentación puede ayudar a eliminar la molestia. En este caso se debe eliminar el consumo de alimentos como las papas, los guisantes, las zanahorias y las cebollas que se fermentan en el colon provocando los gases.  Los tés de jengibre son excelentes para evitar los gases estomacales.  La menta se puede usar en tés o se puede aplicar el aceite botánico de menta en el abdomen varias veces al día.   El aumento de peso, el volumen adicional de sangre y fluídos y los cambios hormonales pueden causar edema o acumulación de líquidos e hinchazón de manos y pies.  Además de caminar y elevar las piernas puede  masajear  brazos y piernas hacia arriba (hacia el corazón) sin tocar  el abdomen con una mezcla de aceite botánico de jengibre, romero y lavanda.

Antes del parto . . . Continúe los masajes con los aceites de rosas y geranio y ¡ pruebe los baños con pétalos rosas y flores de manzanilla! Son excelentes para tonifiar la piel y lograr una sensación de bienestar físico y emocional.  El aceite de pétalos de rosas es un relajante uterino, ayuda a suavizar ligamentos permitiendo la expansión de los huesos pélvicos y a recobrar la elasticidad después del parto.  Es un antiséptico natural y tiene efecto analgésico leve. Además, es un buen tónico del corazón. El aceite de geranio estimula la circulación y facilita la respiración. Es beneficioso para el útero y el endometrio, contrae tejidos dilatados y recupera todo el sistema reproductor de la mujer.

Durante el embarazo y especialmente antes del parto, tome tés de “raspberry” para tonificar los músculos uterinos.  En este período puede decidir con la monitriz y médicos sobre el uso de aromas y música en la sala de partos. Usualmente, los hospitales tienen políticas establecidas sobre estas prácticas y es importante conocerlas. En la sala de partos puede utilizar, en difusores, los aceites de lavanda, rosas y geranio o los aceites que ha usado durante el embarazo en sus momentos de conversación con el bebé. La música, también puede recordar esos momentos de meditación y comunicación.

Cuidado post-parto . . .  Para aumentar la producción de leche: tés de geranio y anís  y  jugo ajonjolí; para la recuperación física y emocional: limoncillo y rosas; para la recuperación del sistema reproductor: poleo, ruda, rosas,  geranio, hojas de guanábana y ortiga (“nettle”) en tés.

Para recién nacidos . . . El cuidado de la piel con aceites de lavanda y manzanilla y para calmar cólicos se utilizan aceites de lavanda, geranio y manzanilla.  Los aceites recomendados para aplicar al bebé durante los primeros seis meses son : “grapeseed”, “jojoba” y “hazelnut”.  Se deben evitar los aceites de almendras y ajonjolí porque son difíciles de digerir por el bebé.

Otras prácticas . . .  Para evitar que surjan estrías y lubricar los pezones puede utilizar  las siguientes preparaciones: a) aceite de manzanilla, b) Vit. E, varias cápsulas en el estómago y los senos, c) aceite de oliva, de coco y Vit. E, d) aceite de almendra y aceite de gérmen de trigo en una proporción de 2 a 1 o  e) Mantequilla de cacao, que es un superemoliente, suaviza y protege la piel de manos y labios cortados y borra estrías.  Para todo el cuerpo y los senos puede preparar una mezcla de mantequilla de cacao (1 oz), aceite de oliva (4 oz), lanolina hidratada (1 oz) y 5 cápsulas de ADE que contiene 25,000 unidades de Vit. A, 2,500 unidades de Vit. D y 500 unidades de Vit. E.